miércoles, 16 de septiembre de 2009

Born To Be Wild

Tengo el pelo rebelde, no hay vuelta de hoja. Esta raya al medio que tiende a volver, como si no entendiera que el "acostumbramiento" del flequillo al costado es para hacerla desaparecer. O quizá sí lo entiende y por eso busca cualquier oportunidad para hacerme saber que estará ahí siempre, implacable e irreversible. Cuando me baño y no me peino, sobre todo.
Igual el peor error que puedo cometer es dormir sin peinarme cuando me acabo de bañar. A la mañana siguiente estoy lista para un cosplay de Near:



Y no hay crema para peinar que lo arregle, solo debo quedarme con un pañuelo en la cabeza aplastando esos mechones rebeldes hasta que se cansen de descontrolarse y se acomoden como quiero, lo que puede tomar toda la mañana y hasta parte de la tarde ¬¬ .
Estoy convencida de que si me corto aún mas el pelo, eso se solucionaría. Bah, creo. Quizá es un karma eterno que por mas que ni pelo tenga, encontrará la manera de seguir molestandome. O tal vez es un castigo por haber querido dejar de parecerme a Samara. O simplemente tiene el largo justo para resultar impeinable, y sólo debo cortarlo.






Hay una sola manera de averiguarlo.....

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